Willow Field Yard nació en Barcelona en el otoño de 2018, cuando Marta Soldevila dejó su puesto como directora de formación en una empresa de ingeniería para montar algo más pequeño y más honesto. Había pasado ocho años diseñando programas de desarrollo para organizaciones grandes y había aprendido, sobre todo, lo que no funciona: los talleres de un día que no cambian nada, los modelos de liderazgo importados sin adaptación, los informes de 80 páginas que nadie lee. Quería trabajar de otra manera, con menos clientes y más profundidad.